Desde
que Pep Guardiola anunció que dejaba el banquillo del Barça se especuló mucho
sobre su futuro, hasta que el Bayern de Munich anunció hace unas semanas su
fichaje, en una decisión para muchos sorprendente.
Tras
su fichaje se han dado de alta más de 3.500 socios, y Lufthansa y Coca Cola han
renovado sus contratos de patrocinio con el club. Si nos quedamos con estos
datos, parece que la llegada de Guardiola supone un gran empujón económico para
el club bávaro, pero esos datos merecen un mayor análisis. Estamos ante el
¿efecto Guardiola?.
El
Bayern, entrenado por Heynckes, es líder sólido de la Bundesliga y se enfrentará al Barça en las semifinales de la Champions. Pero aún más destacable
es su poderío económico, como lo demuestran algunos hechos:
- el
club lleva 20 años cerrando sus ejercicios con superávit,
- la
temporada pasada obtuvieron unos beneficios de 11 millones de €,
- es
el cuarto club con mayores ingresos de Europa con más de 368 millones de €,
- ha
pasado de 23.000 socios en 1.993 a más de 190.000 en 2.013,
- su
solvencia contable está fuera de toda duda y al alcance de pocos equipos en
Europa: 519 millones de € en activos totales y unos recursos propios de 239
millones de €,
- su
cartera de patrocinadores es amplia, con acuerdos de gran fidelidad, como lo
demuestran los más de 50 años de relación con Adidas, que es accionista del club, como lo es también Audi.
Así,
poniendo en contexto la llegada de Guardiola, podemos afirmar que el técnico
aportará mucho al club, pero que el Bayern se encuentra en una posición idónea
para facilitar que Pep pueda trabajar con tranquilidad y disponer del
tiempo necesario para establecer su modelo en un Bayern saneado y moderno, del
que muchos clubs podrían aprender.
La
Bundesliga es, a nivel económico, la mejor liga de Europa, y la que tiene un mayor
índice de asistencia a los estadios, ¿tomará nota la Liga?